El Obispo de la diócesis de Nuestra Señora de la Altagracia en Higüey, Jesús Castro Marte, emitió unas perturbadoras declaraciones sobre la ley 20-23 sobre régimen electoral en República Dominicana, las cuales dejan muy mal parada a la iglesia católica de este país.
Desde su cuenta en X, el prelado le habla a los congresistas sobre la referida ley en el contexto de la eliminación de las candidaturas independientes en RD, la cual buscan eliminar, primero los senadores y ahora va a la cámara de diputados.
Castro Marte, hábilmente le habla de la necesidad de reformarse y evitar que la corrupción penetre al estado a través de los partidos. También les deja caer que los ciudadanos son los beneficiarios del derecho a elegir y ser elegidos; lo que podría interpretarse como apoyo al Tribunal Constitucional por parte de la iglesia y a favor de las candidaturas independientes.
Pero no nos apresuramos y continuamos leyendo. Solo para notar que esa era la envoltura del caramelo envenenado.
La iglesia utilizando uno de sus obispos para no asumir una postura en favor del pueblo y de sus altas cortes, mas bien alineados con el poder político clientelar, dejando entrever la tibieza de un comportamiento digno de lisonjeros del pasado.
Apocalipsis 3, 15-15:
Conozco tu conducta: no eres ni frío ni caliente. ¡Ojalá fueras frío o caliente! Ahora bien, puesto que eres tibio, y no frío ni caliente, voy a vomitarte de mi boca.
La sociedad dominicana debe vomitar estas declaraciones de la iglesia y tomar conciencia de que los poderes fácticos no renunciarán fácilmente a las posiciones que han obtenido.
Y ya es hora que el pueblo sepa tomar en cuenta las traiciones.




