Haitianos sí, dominicanos no
Al parecer esta es la nueva consigna en la República Dominicana.
¿Por qué quieren anteponer al migrante irregular por encima del nacional dominicano? Los chinos ya dejaron claro que no quieren contratar a los locales porque deben ajustarse a requerimientos laborales y eso eleva los costos.
Las empresas de los miembros del CONEP (Consejo Nacional de la Empresa Privada), han solicitado 85 mil migrantes irregulares haitianos en 2025. Los bananeros no han “podido” encontrar la forma de producir banano sin la mano de obra ilegal.
Los medios de comunicación descartan todas las noticias negativas de los haitianos y en las que no pueden ocultarlo no mencionan su identidad. Los accidentes que involucran a los nacionales de Haití se sobredimensionan de forma tal que llega a todos los continentes y, ahora, las violaciones sexuales de las haitianas tienen mayor importancia que las demás.
Los movimientos patrióticos y nacionalistas dominicanos han denunciado la corrupción en la frontera, la trata de personas, los pagos ilegales de los haitianos a los agentes de migración en RD, etc. También, diversos grupos, encabezados por el Instituto Duartiano han denunciado los ataques a la soberanía dominicana cuando buscan revertir la sentencia 168-13 y como la corte interamericana de derechos humanos quiere menoscabar el ordenamiento jurídico de nuestro país.
Todos estos grupos y organizaciones hemos pedido la deportación masiva de migrantes irregulares haitianos y hemos recibido el rechazo de otras tantas entelequias prohaitianas que buscan arrollar nuestra nación con una invasión haitiana.
El último de los casos es el de un médico acusado de agresión sexual a una migrante irregular haitiana durante un procedimiento de salud.
Independientemente de la responsabilidad penal del doctor, lo extraño de este caso es que ya se habla de varias denuncias por violación atribuidas al doctor Wilber Polanco Sanz. Se utilizó la denuncia de una haitiana y luego de esto es que el Ministerio Público recordó de varias agresiones supuestamente cometidas por el galeno.
¿Será que las violaciones a las dominicanas no importan?
¿Vale más la vida y la integridad física de los haitianos que la de los dominicanos?
Son las preguntas que tenemos que hacernos.




