Por Porfirio López Nieto
29 de agosto de 2026
📌 ¿Las bandas haitianas esconden el arsenal o lo exhiben?
En Puerto Príncipe, Wilson Joseph, jefe de los 400 Mawozo, saca decenas de fusiles de bidones de 55 galones mientras dice que “limpiarán” a la policía y no lavarán platos. Es poder de fuego superior.
Haití no fabrica armas. Llegan por dos tuberías.
Una viene de Florida: testaferros, mar y escala en República Dominicana, ocultas en tambores entre ropa y víveres. En 2025 Aduanas interceptó en Haina un Barrett .50, decenas de fusiles y más de 36,000 cartuchos rumbo a Haití.
📌 ¿Cuál es la otra ruta que utilizan para introducir armas a Haití?
La otra es interna. La Operación Pandora, 2024, procesada en 2025 por el Ministerio Público, reveló el desvío de 908,001 municiones y pertrechos de la Intendencia de Armas de la Policía Nacional. Parte se vendió a haitianos en Pedernales; un lote de 5.56 mm apareció en Mirebalais donde operan los 400 Mawozo. El Estado dominicano pagó y los pandilleros de Joseph dispararon.
El calibre cambió la guerra. En 2025 hubo cerca de 6,000 muertos y 1.4 millones de desplazados. Kenscoff, en agosto de 2026, 47 asesinados y 50 secuestrados lo confirmó.
Detener el relato en Haití es ingenuidad: donde hay margen entre Florida, el mercado ilícito dominicano y el de Haití, hay retención. Parte de ese arsenal puede quedarse en territorio dominicano y venderse a haitianos ilegales con fines sediciosos.
📌 El eje principal para el contrabando de armas
El eje terrestre son los mercados binacionales: Dajabón, Elías Piña, Jimaní y Pedernales. La Ley 216-11 promete perímetro. El día de mercado no hay inspección. Decenas de miles cruzan sin registro de personas ni carga. No existe el peaje ni la corrupción militar: solo descontrol total.
Contemplar esos mercados binacionales es espeluznante. Es una irresponsabilidad monumental, fruto de la desidia de un liderazgo municipal que coquetea con la traición. Por mandato de la Ley 216-11, el Consejo del Ayuntamiento debe regular; el alcalde ejecutar el control del mercado.
En el mercado binacional se arma la guerra y se desarma la integridad. Por el corredor de la harina, los huevos y el cemento también cruza el delincuente de Mawozo y el fusil. Donde no hay perímetro, el fusil entra y se difumina la Patria.
📌 ¿Se mantendrá el negocio bajo la mirada de la comunidad internacional?
¿Qué opinas tú sobre la complicidad de las autoridades aduaneras? Déjamelo en los comentarios
Por Porfirio López Nieto
29 de agosto de 2026


