¿Representamos acaso los dominicanos una amenaza para el pueblo haitiano? Resulta totalmente insólito, cuando no un soberano absurdo, que desde el país vecino se pretenda señalar a la República Dominicana como el principal peligro para la soberanía, la seguridad y la estabilidad del territorio haitiano.
Estas destempladas declaraciones provinieron del exmilitar del Cuerpo de Marines de los Estados Unidos y diplomático Pierre Antoine Louis, quien sostuvo públicamente que la mayor amenaza externa para Haití es la República Dominicana, seguida en segundo lugar por la nación norteamericana. Cabe cuestionarnos de manera directa y firme: ¿a qué responde que este ciudadano estadounidense mantenga semejante y peligrosa narrativa?
Para justificar su postura, Louis argumenta que la permeable frontera dominicana propicia el contrabando masivo de mercancías y el tránsito irrestricto de armas y municiones hacia bandas armadas. Asimismo, cuestiona la militarización fronteriza y las tensiones diplomáticas derivadas de la construcción unilateral del canal sobre el río Masacre.
Sin embargo, en nuestro análisis hemos sido categóricos al respecto: esta postura responde fundamentalmente a la proximidad de los procesos electorales en Haití, donde diversos actores apelan estratégicamente al nacionalismo haitiano antidominicano para aglutinar fuerzas políticas, unificar posturas golpeadas y desviar hábilmente la atención de su severo colapso institucional.
Resulta inaceptable culpar a quien históricamente ha sido su principal respaldo. La realidad objetiva demuestra que la migración irregular haitiana representa una aplastante carga económica para la República Dominicana, comprometiendo anualmente miles de millones de pesos en atenciones médicas a parturientas en nuestras maternidades públicas, infraestructura y cupos escolares que terminan sacrificando el presupuesto y los derechos de los propios dominicanos.





